Un locker mal elegido se nota al año: la puerta ya no cierra, la pintura se levanta donde pega el cloro y el candado dejó de entrar porque la aldaba se venció. Elegir bien no es complicado, pero sí hay que ver cinco cosas antes de comparar precios.
1. El calibre de la lámina
Es el dato que más pesa en la durabilidad y el que más se esconde en las cotizaciones baratas. El calibre es el grosor de la lámina de acero: entre más bajo el número, más gruesa.
- Calibre 24: es el que usamos de norma. Aguanta uso intensivo diario en vestidores, plantas y albergues.
- Calibre 26: más delgado y más barato. Se abolla con un golpe y se usa en zonas de poco tránsito.
Si una cotización no dice el calibre, pregúntelo por escrito. Es la diferencia entre un mueble que dura diez años y uno que dura dos.
2. El acabado: pintura horneada, no pintura de aire
La pintura electrostática horneada a 200 °C se funde con el acero y resiste humedad, limpieza con químicos y roce constante. La pintura aplicada con pistola de aire se ve igual el primer día y se descarapela al primer año.
En zonas de regadera, cocina o intemperie parcial, este punto importa más que el calibre.
3. Las medidas reales contra el espacio real
El error más caro es comprar por catálogo sin medir el muro. Antes de cotizar, tenga a la mano:
- Ancho libre del muro donde van los lockers.
- Altura al plafón o a la instalación eléctrica más baja.
- Espacio de abatimiento de la puerta (una puerta abierta necesita su claro).
- Si hay zoclo, contacto o registro que estorbe.
Con esas cuatro medidas se puede fabricar a la medida sin desperdiciar centímetros. Un locker estándar que "casi cabe" deja huecos muertos que luego nadie usa.
4. Ventilación y cerradura
Ventilación. Si adentro va ropa de trabajo, ropa mojada o calzado, el locker necesita perforación o rejilla. Sin ventilación, la humedad se queda dentro y el olor no se quita.
Cerradura. Hay tres caminos y conviene decidirlo antes de fabricar, no después:
- Porta candado (aldaba): el usuario pone su candado. El más común en instituciones.
- Cerradura de llave: control del administrador, con llave maestra.
- Chapa de moneda o combinación: para uso rotativo, como gimnasios.
5. Cuántas piezas y en cuánto tiempo
La fabricación a la medida rinde por volumen. En FSE el mínimo de mayoreo es de 5 piezas, y a partir de ahí el precio por unidad baja. Pregunte siempre dos cosas juntas: precio por pieza y tiempo de entrega comprometido por escrito.
Checklist rápido antes de firmar
- ¿Qué calibre de lámina es?
- ¿La pintura es horneada y a qué temperatura?
- ¿Las medidas se ajustan a mi muro o son estándar?
- ¿Lleva ventilación?
- ¿Qué tipo de cerradura y quién controla las llaves?
- ¿Cuántas piezas mínimo y en cuántos días hábiles se entregan?
Si la respuesta a las seis es clara y está por escrito, la compra es segura. Si alguna se responde con "depende", conviene pedir otra cotización.
Fabricamos lockers a la medida en acero calibre 24 con pintura horneada, con entrega a todo México. Cotice su proyecto con las medidas de su espacio y le devolvemos propuesta con precio y fecha.

